1.- Elige un collar adecuado, porque según el tipo de collar tu perro puede hacer más o menos fuerza:
• Los arneses de toda la vida son los peores, porque van enganchados a la espalda y toman toda la fuerza desde el pecho y la proyectan hacia el enganche de la correa, con lo cual tu perro puede tirar muchísimo.
• Adquiere correas para perros que tiran. No nos referimos a collares de castigo, ni cosas así. Un collar para perros que tiran, simplemente quiere decir, collares de lona, normales, pero diseñados para que el enganche con la correa esté en un sitio que no otorgue fuerza al perro.
2.- No jales ni adviertas a tu perro antes de salir de casa, para no excitarlo.
Se trata de que tu perro pasee por la calle más relajado y sin dar tirones a la correa, así que cuanto menos excitado salga de casa, mejor.
Para ayudarle a salir calmado, antes de salir de casa no lo llames efusivamente, “vamos a la calle a pasear” ni nada por el estilo. Sal a pasear sin previo aviso, sin decir nada a tu perro, ni mostrarle emoción por salir.
3.- Practica con tu perro por la casa con la correa puesta.
Para que tu perro salga menos emocionado a la calle, puedes engañarle y ponerle la correa, pero no llevarlo a la calle en seguida.
En realidad, te quedas en casa con él atado, sin hablarle ni mirarle, haz algunas cosas paseando con él (atado con correa). Puedes ir a la cocina, colocar unos platos, hacer una pausa de un minuto y sentarte, etc.
Cuando tu perro esté relajado, sin decirle nada y con la correa puesta, abres la puerta sin avisar y sal de paseo.
